Lo peor que le puede pasar a una chica es enamorarse, enamorarse y saber que no serás correspondida. Y en el mundo que me manejo sería imposible el querer enamorarse y tener que hacerlo, o peor aún, el tener el peso moral de tener que enamorase y dar lo que sigue, los siguientes pasos.
Suenan las campanas del casorio, los hijos, los llantos, los pañales por montón y tener que dedicar toda una vida a otras pequeñas personas. Todo eso por vivir la dicha de ser madre. Una experiencia única y desgastante, como todas aquellas que por las noches también es única con cada persona, con toda la gente cuando hay movimiento. Cuando no lo llega a haber se torna también única por el hecho de que es una noche tranquila, de que no conseguiras unos pavos (dinero, centavos, money, cash, biyuyo, plata), de que no lucharas con el mal aliento, olor a pies, brusquedad o tosquedad de un borracho infame. De que no contarás con la particularidad de tener una certeza economica para subsistir mañana.
Única de tener que cuidarte y no caer en el otro destino que por tanto huyes. La maternidad o el otro que más atemoriza a cualquier persona; el amar. Y dada mi condición ése es un lujo que no me puedo brindar. Caer en la esperanza del amor o el amar, antes huir que mostrar mi debilidad, mostrar mi fragilidad ante los demás. Perder mi altivez, mi soltura, la poca ambición que tengo para con el mundo.
Y fué así como una vecina me llevó con una señora que disque lee la cartas y te predice lo que vendrá, lo que te espera. En la muy accidentada visión de lo que ha sido mi vida jamás creí lo que continuamente me aparecia. Augurios de amor, de unión, de boda. Algo que como dije antes, en este medio no me puedo permitir, no me puedo permitir amar a alguien más si primero no me quiero a mi misma para permitir que con ése alguien más nos amemos en conjunto.
Y fué así como una vecina me llevó con una señora que disque lee la cartas y te predice lo que vendrá, lo que te espera. En la muy accidentada visión de lo que ha sido mi vida jamás creí lo que continuamente me aparecia. Augurios de amor, de unión, de boda. Algo que como dije antes, en este medio no me puedo permitir, no me puedo permitir amar a alguien más si primero no me quiero a mi misma para permitir que con ése alguien más nos amemos en conjunto.
No puedo tener ese destino en mi futuro.
NO PUEDO, NO QUIERO, NO DEBO.
NO PUEDO, NO QUIERO, NO DEBO.